El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no ha encontrado ninguna evidencia de que Irán esté construyendo una bomba atómica, aunque advirtió que las restricciones al acceso de inspectores le han impedido calificar el programa nuclear del país como inequívocamente pacífico.
Así lo anunció el director general de esa entidad, Rafael Grossi, quien reiteró que ha sido muy “claro y coherente” en sus informes acerca del programa nuclear iraní. “A menos que Irán ayude al OIEA a resolver las cuestiones de salvaguardias pendientes, el organismo no estará en condiciones de garantizar que el programa nuclear de Irán sea exclusivamente pacífico”, agregó.

En octubre pasado, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Aragchi, dijo que el acuerdo logrado semanas antes con el OIEA para reanudar las inspecciones, o sea después de los mortíferos ataques de junio por parte de EEUU a sus instalaciones nucleares, había dejado de ser “eficaz o relevante para la situación actual”, debido al restablecimiento de sanciones impulsadas por Reino Unido, Francia y Alemania. La decisión de ese trío europeo “simplemente ha dificultado y complicado la diplomacia”, valoró el canciller.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también resaltó los hallazgos del OIEA. “Existe confirmación, tanto del OIEA como de la inteligencia profesional estadounidense, de que Irán no ha producido ni intentado producir armas nucleares”, indicó este martes, e instó a poner fin a la escalda bélica en la región.