Algunos Estados miembros de la Unión Europea (UE) se oponen a la idea de contraer una deuda conjunta y a la recaudación de contribuciones para financiar a Ucrania como alternativas a la confiscación de los activos rusos congelados, declaró la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas.
Al responder a las preguntas de la prensa, la alta diplomática comentó la carta enviada por el primer ministro belga, Bart De Wever, en la que puso tres condiciones para que su país acepte la transferencia de activos rusos a Ucrania.

“Debemos entender que Bélgica está bajo mucha presión. Esto es muy claro. Se ha presentado un documento con distintas opciones, pero si se analizan, el préstamo basado en las reparaciones es la opción más viable, porque las contribuciones bilaterales no cubren esta necesidad. Y como se vio también en la pregunta anterior, no todos los Estados miembros están asumiendo la carga”, esclareció Kallas.
“Los eurobonos o la emisión conjunta de capital también han sido descartados por algunos Estados miembros, que no quieren hacerlo de forma colectiva. Las reparaciones que Rusia debe a Ucrania […] son la mejor solución”, manifestó.
En ese contexto, aseveró que no pretende hacer caso omiso a las preocupaciones de Bélgica, y aseguró que se pueden abordar. “Podemos asumir esos riesgos juntos. Debemos trabajar en una solución viable para continuar con el préstamo para reparaciones”, declaró.
El mes pasado se informó que el bloque comunitario analizaba tres opciones para financiar a Kiev: los Estados miembros aportarían al menos 90.000 millones de euros (unos 104.000 millones de dólares) en subvenciones para 2026-2027; se contraería deuda conjunta de la UE para emitir un préstamo; o se utilizarían los fondos rusos congelados para otorgar un “préstamo de reparación”, la opción preferida.