En criterio del presidente colombiano, Gustavo Petro, los países que liberó a principios del siglo XIX el político y militar venezolano Simón Bolívar –Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela– se están aproximando a una forma de colonialismo que rememora el sistema que imperó en los tres siglos que antecedieron a la independencia de esas naciones: la extracción de materias primas en beneficio de la metrópoli, facilitada por gobernantes al servicio del poder colonial.
“La condición a la que están llegando los países que libertó [Simón] Bolívar es la del virreinato en tiempos de la colonia. De nosotros solo se quiere materias primas extraídas y a bajo precio, casi de nuevo pillaje”, valoró el mandatario en un mensaje publicado en su perfil de X
Con ello comentaba un artículo aparecido esta semana en The New York Times en el que diversos especialistas analizaron el eventual compromiso de la soberanía venezolana tras los bombardeos estadounidenses de enero pasado, que concluyeron con el secuestro del presidente Nicolás Maduro.
Soberanía comprometida
Así, en el contexto por él presentado como émulo del colonialismo que ejerció otrora el Imperio español sobre vastos territorios de América Latina y el Caribe, “no habrá soberanía ni Ejércitos nacionales, que quedarán subordinados al centro del poder”.
Asimismo, sostuvo: “No hay interés en los problemas locales de cada colonia”. “No importan sus desastres naturales o las posibilidades propias de enriquecimiento de los países bolivarianos”, agregó. “La consecuencia de eso será una de las grandes desestabilizaciones sociales de nuestra historia, o la posible transformación de nuestros pueblos libres en pueblos de siervos“, advirtió.
Frente a esto, Petro aseveró que “los movimientos progresistas de las naciones bolivarianas en América Latina no pueden estar con la destrucción democrática y económica de sus países“, por lo que instó a los progresismos regionales a reunirse en Uruguay el venidero agosto para debatir sobre el asunto.
“Debemos ser fuerza para lograr la estabilidad política, el verdadero desarrollo, respetando la vida y la naturaleza, y la democracia con justicia social, única opción de alcanzar la paz”, completó.



