Transportistas ecuatorianos protestan contra la guerra arancelaria desatada entre los gobiernos de Daniel Noboa, de Ecuador, y de Gustavo Petro, de Colombia, luego que Quito impusiera semanas atrás impuestos –que empezaron en 30% y ya se ubican en 50%– a la importación de productos colombianos, y Bogotá respondiera con la misma moneda junto a otras medidas económicas contra el vecino país.
La Asociación de Transporte Pesado de Carchi realiza este lunes una marcha para solicitar el fin de la guerra arancelaria entre ambos países, al considerarla contraproducente porque genera pérdidas de empleos y perjudica la economía de las familias ecuatorianas, informaron medios locales. Por su parte, la Federación Nacional de Transporte Pesado del Ecuador (Fenatrape) también pidió a Noboa eliminar los aranceles.
En tanto, la estatal la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) indicó en X a los transportistas que suspender los servicios constituye “una infracción administrativa muy grave”, con una “multa equivalente a ocho remuneraciones básicas unificadas”.