La masiva agresión lanzada por EEUU e Israel contra Irán podría elevar los costes de reparación en todo Oriente Medio hasta los 58.000 millones de dólares, sostiene un análisis publicado esta semana por la empresa de investigación energética Rystad Energy.
El informe precisa que de esa cifra, unos 50.000 millones de dólares corresponderían a instalaciones de petróleo y gas. La estimación marca un fuerte incremento en comparación con la cantidad inicial de 25.000 millones de dólares que proyectara la compañía hace tres semanas, exponiendo la ampliación de los daños en la infraestructura energética del Golfo en poco tiempo.

“Esto ya no es solo una historia sobre instalaciones dañadas en el Golfo. Es una prueba de estrés para la cadena de suministro energético global“, comunicó Karan Satwani, analista sénior de Rystad. “Las reparaciones no crean nueva capacidad; redirigen la capacidad existente, y esa redirección se notará en retrasos en los proyectos y en la inflación, mucho más allá de Oriente Medio”, advirtió.
“La factura de 58.000 millones de dólares es la noticia principal, pero las repercusiones en los plazos de inversión energética a nivel mundial podrían ser igual de significativas”, señaló Satwani.
De acuerdo con la compañía, los plazos de recuperación variarán según “los distintos activos y países” debido a las diferencias en las capacidades de ejecución nacionales y las limitaciones de la cadena de suministros.
El informe precisa que Irán concentra el mayor número de instalaciones afectadas y la mayor dispersión entre los tipos de activos. Entre tanto, Catar ocupa el segundo lugar, con un impacto de daños más concentrado, pero también más profundo en términos de complejidad técnica.
Indemnización por los daños
Esta semana, el representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Said Irvani, solicitó que varios países de Oriente Medio paguen una indemnización a Teherán por permitir que EEUU e Israel utilicen su territorio para atacar a la República Islámica.
“Exigimos una indemnización a cinco países de la región —Baréin, Arabia Saudita, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Jordania—, por su participación en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán”, sostuvo. Irvani indicó que esos países han cometido “actos internacionalmente ilícitos” y, por lo tanto, tienen que pagar “una compensación por todos los daños materiales y morales derivados” de ello.
Por su parte, el Gobierno de Irán estimó en unos 270.000 millones de dólares los daños provocados por los recientes ataques de Estados Unidos e Israel, una cifra que, según las autoridades, aún no es definitiva.
La portavoz gubernamental, Fatemeh Mohajerani, señaló que el cálculo es preliminar y podría aumentar a medida que se evalúen todas las capas del impacto. Agregó que la cuestión de las reparaciones es uno de los ejes claves que Teherán está impulsando en las negociaciones, incluidas las recientes conversaciones en Islamabad.