La mosca vampiro pone en jaque a raras especies en Galápagos

La mosca vampiro aviar (philornis downsi) se ha convertido en una plaga invasora que afecta de manera importante la vida silvestre en las islas Galápagos, al punto que científicos y ambientalistas advierten que varias de las especies únicas de los llamados “pinzones de Darwin” que habitan solamente en esa región de Ecuador, están bajo amenaza.

De acuerdo con un reportaje de Mongabay, la actual situación que genera “altos niveles de mortalidad”, es provocada por las larvas de la mosca vampiro aviar porque estas se alimentan de la sangre y los tejidos blandos de 21 especies de aves terrestres de Galápagos.

De acuerdo con la investigación realizada por Charlotte Causton, la científica principal del proyecto que estudia a la especie invasora en la Fundación Charles Darwin (FCD), la situación generada contra los pinzones se ha convertido en “una carrera contra el tiempo” dentro del archipiélago, que fue declarado como primer Patrimonio Natural de la Humanidad en 1978 por su gran biodiversidad y endemismo.

Según el estudio, efectuado en la isla Santa Cruz, conocida como la capital turística de Galápagos, la acción de la mosca vampiro afecta especialmente a las aves pequeñas de las islas, entre ellas: el pinzón de manglar (camarhynchus heliobates); el pájaro brujo (pyrocephalus nanus); y el pinzón mediano de árbol (camarhynchus pauper), todos incorporados en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Los pinzones de Darwin —de los que existen 17 especies que se diferencian por el tamaño y la forma de sus picos— son un grupo de pájaros icónicos y únicos de las Galápagos, que fueron descubiertos e identificados por el científico y naturalista británico Charles Darwin (1809-1882), quien a partir de sus investigaciones en las islas desarrolló la teoría de la evolución.

“Las larvas de estas moscas atacan a los polluelos de al menos 12 especies de pinzones y otras nueve pequeñas aves terrestres. Esto representa el 75 % de las especies de aves terrestres endémicas y nativas de las islas”, dice el reportaje.

Además destaca que estos pájaros, además de ser un emblema de la biodiversidad y la evolución, son importantes porque polinizan, distribuyen semillas y ayudan a quitar las garrapatas de las tortugas terrestres.

¿Cómo afecta la plaga a las aves?

Causton explicó que cuando la mosca vampiro pone sus huevos en el nido de las aves, una vez nacen los polluelos y salen las larvas de la plaga, estas entran por la nariz de las crías para alimentarse de su sangre y tejidos blandos.

Además, cuando las larvas crecen, permanecen dentro del nido y salen de noche para comer de las crías mientras duermen, hasta el punto que pueden matar todos los animales de la pajarera. Ese nivel de ataque, genera altos niveles de mortalidad en el contexto natural, lo que vuelve la situación insostenible para las aves. Por ello, la plaga es considerada entre las 10 especies invasoras más peligrosas de Galápagos.

Según Christian Sevilla, responsable de conservación y restauración de ecosistemas insulares del Parque Nacional Galápagos (PNG), la situación se agrava también porque los pichones que sobreviven al ataque de la larva quedan con secuelas, debido a que se les atrofia el pico entre otros daños a su salud que se refleja en desventajas para alimentarse, en sus cantos y hasta en el vuelo.