La nueva ley escocesa conlleva una pena máxima de 7 años en prisión por incitar al odio

La nueva Ley de Delitos de Odio y Orden Público, que entró en vigor este 1 de abril en Escocia, ha desatado una fuerte polémica en esa parte del Reino Unido y ha dividido la sociedad con respecto a si las nuevas restricciones darán lugar a más tolerancia o reprimirán la libertad de expresión.

La citada ley amplía la legislación ya existente relacionada con la incitación al odio racial, que ha estado vigente en todo el Reino Unido desde 1986, pero también prohíbe el odio por varios otros motivos, entre ellos:

  • edad
  • discapacidad
  • religión
  • orientación sexual
  • identidad transgénero*
  • variaciones en las características sexuales 

La nueva norma contra el odio, aprobada por una mayoría en el Parlamento escocés en 2021, se aplicará también en línea y su violación conlleva una pena máxima de siete años de encarcelamiento.

¿Por qué es polémica?

En Escocia, varios grupos activistas de mujeres que han formado parte del debate transgénero, critican la nueva legislación ante su posible uso indebido y una hipotética amenaza a la libertad de expresión. 

Así, en opinión de la directora del grupo de campaña For Women Scotland, Susan Smith, la nueva ley es un «desastre», ya que su aplicación se basa «en la percepción de unos de que alguien está siendo odioso hacia ellos, y pueden presentar una queja y la Policía dice que investigará todo». «Sabemos que hay gente que tiene listas de personas a las que busca atacar. Están viendo esto como una oportunidad para ajustar cuentas y plantear puntos políticos», dijo a Sky News.

Por su parte, el activista de derechos humanos Peter Tatchell indicó a la BBC Radio 4 que «el gran defecto de este proyecto de ley es que no protege a las mujeres contra el odio» y podría «abrir la puerta a denunciantes molestos y maliciosos que perseguirán a la gente».