El presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, instó este viernes a fortalecer las relaciones estratégicas con China y advirtió que la República Islámica no permitirá ninguna “interferencia” de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz.
Durante una reunión con el vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, He Wei, el alto funcionario iraní defendió que la evolución de la situación regional y el reciente conflicto hacen necesario un mayor acercamiento entre Teherán y Pekín.

“Lo que esperamos es elevar el nivel de las relaciones estratégicas entre ambos países. Las circunstancias de Irán y China en los asuntos regionales han cambiado y esperamos que el fortalecimiento de los vínculos entre los dos países se haga realidad. Sin duda, el fortalecimiento de las relaciones entre Irán y China contribuirá a reducir las tensiones en el mundo”, dijo Ghalibaf.
Asimismo, acusó a Washington de impulsar una política unilateral y subrayó que una coordinación más estrecha entre Teherán y Pekín resulta clave para la estabilidad del golfo Pérsico y el sudoeste asiático.
“Los estadounidenses siguen una política de unilateralismo a escala mundial y, para reducir las tensiones y evitar que se expandan, es de gran importancia una estrecha coordinación política y económica entre Irán y China. El momento es muy importante para la coordinación en el golfo Pérsico y el sudoeste de Asia”, manifestó.
En ese contexto, destacó que Irán ya ha facilitado el tránsito de barcos chinos por el estrecho de Ormuz y declaró: “Lo digo con claridad: la República Islámica de Irán no permitirá ninguna interferencia de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz”. También señaló que, tras una reciente visita a Omán, ambas partes acordaron coordinar la regulación del tráfico marítimo en la zona y adelantó que Teherán consultará esta cuestión con los demás países ribereños del golfo Pérsico.