Las revelaciones de los testigos del juicio al hermano de Pedro Sánchez

La primera jornada de escucha a los testigos del juicio que se sigue en contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha desmoronado buena parte de los argumentos de las acusaciones.

David Sánchez está imputado por los delitos de tráfico de influencias y prevaricación por su contratación, en 2017, por parte de la Diputación de Badajoz para ejercer el cargo de director de la Oficina de Artes Escénicas.

Las acusaciones populares son ejercidas por un puñado de organizaciones ultra (Manos Limpias, Hazte Oír, Abogados Cristianos, Liberum y Iustitia Europa) y por los partidos políticos Partido Popular (PP) y Vox.

El hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez/ Europa Press / Gettyimages.ru

Los tres primeros testigos en la causa han sido los directores de los conservatorios de Badajoz que, en diferentes etapas, trabajaron con David Sánchez. Todos ellos han coincidido en que la hipótesis de que la plaza ya estaba asignada de antemano al hermano del presidente nació solo de “rumores” y “conversaciones informales”, negando que se tratara de una adjudicación a dedo, recoge elDiario.es.

“Hermanísimo”

El director del Conservatorio Superior en 2017, Evaristo Valentí, fue el autor de un correo electrónico enviado con el asunto “hermanísimo”, el mismo día en que se publicaron las bases de la plaza. En sede judicial lo reconoció y calificó de mera anécdota lo que muchos consideraban una prueba fundamental.

Según su testimonio, usó ese término a manera de chascarrillo porque había rumores de que Sánchez se iba a presentar al proceso de selección y no porque hubiera especulaciones de que la adjudicación estaba amañada.

Así, la primera jornada del juicio se ha llenado de referencias a rumores y especulaciones, sin aportar ninguna prueba de los delitos denunciados.

Acudía a su trabajo

Los testigos que han comparecido hasta ahora también han echado por tierra la acusación de que David Sánchez no acudía a su puesto de trabajo, algo que, por otro lado, no es un ilícito penal en España.

Los tres directores han coincidido en que sí acudía a su trabajo y realizaba las funciones para las que había sido contratado, además de estar formado y capacitado para la plaza que ocupó. Incluso se llegó a matizar que la menor participación en encuentros presenciales coincidió con la pandemia de coronavirus, una excedencia y su baja por paternidad.