El primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, solo al regresar a casa se enteró de que había traído consigo desde la cumbre de la OTAN en Turquía un revólver, regalado por el presidente Recep Tayyip Erdogan, ha reportado este jueves el diario La Libre.

Después de la reunión en Ankara, Erdogan entregó a los líderes un regalo especial: una pistola grabada y munición. Sin embargo, De Wever solo supo lo que había en la caja cuando llegó a Bélgica.

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El regalo fue entregado al entorno del primer ministro, que no lo abrió de inmediato. A su llegada, el revólver fue entregado a la Policía aeronáutica, que guardó el arma en una caja fuerte hasta que se tomen decisiones posteriores.

Otros líderes también recibieron pistolas como regalo de Erdogan. Sin embargo, se enteraron de ello antes y se vieron obligados a entregarlas al servicio de seguridad o a dejarlas en Turquía.