Las llamas llegaron hoy a unos 50 kilómetros al sureste de esta capital, en la región de Sein-et-Marne, incluida en Ile de France, muy cerca de la ciudad de Fontainebleau, indicó la televisión gala.
Los incendios forestales ya comenzaron a devorar partes de los famosos bosques de Fontainebleau, en los accesos al palacio de igual nombre, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde residió en su momento el emperador Napoleón Bonaparte.
Toda esa parte de la historia y la leyenda de Francia, la víspera de un nuevo aniversario de la Fiesta Nacional (en el 237 aniversario de la Toma de la Bastilla), se encuentra ahora en peligro y depende en gran medida del trabajo eficiente de los bomberos.
Con temperaturas de al menos 37 grados centígrados y condiciones de viento, los siniestros de la zona por ahora continúan sin ser sofocados, aunque el prefecto de Fontainebleau, Pierre Oly, afirmó que su avance está bajo control.
Los aviones anfibios contra incendios Canadier por primera vez en muchas décadas se emplean para luchar contra siniestros forestales, admitió Oly. Ahora son dos Canadier y reciben un refuerzo de otros dos aparatos de ese tipo, indicó el canal de televisión BFMTV.
En la lucha contra las llamas, junto a 800 bomberos, también fueron movilizados militares, indicó un vocero de la referida región, incluida en Ile de France, que comprende la capital y ocho departamentos a su alrededor, también conocido como el Gran París.
La tercera ola de calor que arrancó esta vez el 10 de julio y llegó a Francia por el este, en lugar de hacerlo por el sur como las dos anteriores, lo que aceleró su acercamiento a la parte central francesa, incluida la periferia de esta capital.
Por el momento las autoridades francesas arrestaron a cerca de 40 personas, consideradas responsables de provocar voluntaria (pirómanos) o involuntariamente los incendios forestales que desde inicio de este año ya devoraron a más de 25 mil hectáreas de bosques.
La Estación ferroviaria de Lyon, la más grande de esta capital, registró decenas de salidas retardas, algunas de ellas por hasta 50 minutos, algo totalmente inusual para ese tipo de transporte, conocido por su funcionamiento en tiempo.
Al menos 37 departamentos de Francia se encuentran en el nivel máximo de la emergencia climática, con temperaturas cercanas o superiores a los 40 grados centígrados.



