El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró hoy que su salud es inmejorable, cuatro días después de sufrir un episodio de laberintitis, que lo obligó a cancelar compromisos a principios de semana.
Interrogado por los periodistas sobre su estado físico, Lula, de 79 años, respondió: «Estoy bien, estoy bien, no podría estar mejor».
Este viernes, el gobernante participó en el lanzamiento de un programa que busca reducir el tiempo de espera para médicos especialistas en el estatal Sistema Único de Salud (SUS).
Durante la ceremonia en el Palacio de Planalto, sede del Poder Ejecutivo en esta capital, Lula lloró al relatar una reunión que sostuvo con un votante que enfrentaba problemas de salud.
También afirmó que el Gobierno necesita invertir más en el programa Brasil Sorriente, que busca promover la salud bucodental de la población ofreciendo servicios odontológicos gratuitos a través del SUS.
Elogió además a la exministra de Sanidad Nísia Trindade, quien fue reemplazada en un intento por mejorar la relación de Lula con el Congreso Nacional.
Aseguró que Trindade trabajó arduamente para implementar el programa que ofrece consultas con médicos especialistas en el SUS.
«Sé cuánto trabajó, cuánto exigí, y sé que Nísia debe estar pendiente de nosotros y apoyándonos. La mitad de todo esto, o un poco más, es responsabilidad de la compañera Nísia», señaló.
Asimismo, en el acto, Lula lamentó una vez más la guerra entre Israel y el movimiento palestino Hamás en la Franja de Gaza.
«Sufrimos todo el día con lo que sucede en Palestina, ya sufrimos todo el día con la matanza de mujeres y niños a diario, algo incomprensible, y en salud podemos evitarlo», apuntó.