En respuesta al nuevo arancel de 50% impuesto por EEUU a productos brasileños, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva llamó este lunes a su par estadounidense, Donald Trump, a “sentarse en la mesa y dialogar como se hace en el mundo civilizado“.
La declaración la hizo durante la inauguración de una planta de gas natural en el estado de Río de Janeiro, a días de que entre en vigor la medida unilateral del gobierno estadounidense.
“Espero que el presidente de EEUU reflexione sobre la importancia del Brasil y resuelva hacer aquello que en el mundo civilizado se hace. ¿Hay divergencias? Se sientan, se colocan las diferencias sobre la mesa y se intenta resolver. No es así, de forma abrupta e individual, que se toma la decisión de multar o gravar a Brasil en un 50%”, expresó Lula.
El nuevo arancel, que comenzará a aplicarse el jueves 1 de agosto, ha sido calificado por el gobierno brasileño como una violación a las buenas prácticas comerciales. En un intento por revertir la medida, una comitiva de ocho senadores brasileños —de diferentes partidos— se encuentra esta semana en Washington para reunirse con legisladores y empresarios locales. Por ahora no está previsto ningún encuentro oficial con funcionarios de la Casa Blanca.
En paralelo, el canciller Mauro Vieira también viajó a EEUU para mantener reuniones en el marco de la ONU y, según la prensa local, se mostró dispuesto a dialogar si el gobierno de Trump da una señal política en ese sentido.