Tras realizarse este miércoles en Nueva York la tercera audiencia judicial en contra del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, el juez estadounidense Alvin K. Hellerstein fijó para el 1 de junio del 2027 la fecha del juicio, para él y su esposa, reportó AP.
La decisión fue tomada durante la tercera audiencia judicial en contra de Maduro y de su esposa, quienes el pasado 3 de enero fueron secuestrados en Caracas por fuerzas militares de EEUU durante un operativo militar y bombardeo en el que murieron por lo menos 80 personas.
Tras la invasión militar del Pentágono que permitió el rapto, Maduro y la diputada Flores fueron trasladados a una prisión federal de máxima seguridad en Nueva York, en donde se encuentran privados de libertad mientras la Justicia de EEUU determina su futuro en un proceso proceso viciado, ilegal, carente de jurisdicción e infundado, en el que se les acusa de supuesto “narcoterrorismo”.
La primera audiencia se llevó a cabo dos días después de la agresión militar que dejó más de 100 víctimas fatales, entre ellos civiles, militares venezolanos y 32 soldados cubanos que prestaban servicio en Venezuela como parte de la Guardia Presidencial.
Ese 5 de enero, la pareja fue presentada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York ante el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, en una comparecencia en la que Maduro y Flores se declararon inocentes y el presidente incluso se definió como “prisionero de guerra”.
“Montaje”
Caracas ha denunciado de manera reiterada que las acusaciones de la Fiscalía estadounidense son un montaje de Washington para inculpar al jefe de Estado de supuestamente dirigir el ‘Cartel de los Soles’, de cuya existencia no existen pruebas comprobables.
De hecho, este era el principal señalamiento en su contra, pero quedó desestimado durante el inicio del proceso judicial ya que no fue incluido en la acusación, lo que, según el derecho penal estadounidense, implica el reconocimiento de que tales afirmaciones no eran sostenibles ni demostrables en un juicio.

Durante la segunda audiencia, que se realizó el pasado 26 de marzo, el juez descartó la petición del defensor de Maduro y Flores, Barry Pollack, para desestimar el caso debido a que los fondos para pagarle habían sido bloqueados por EEUU, lo que implicaba que afectaban el derecho de sus clientes a defenderse.
La fijación de la fecha, significa que, por el momento, no hay ninguna posibilidad de negociación para los acusados o que acepten su culpabilidad con el fin de evitar el juicio.



