Más policías y más manifestantes: se prevé otra tensa jornada en Buenos Aires

Una nueva marcha en apoyo a los jubilados convocada para este miércoles acentuó la incertidumbre política y social que padece Argentina debido a la creciente violencia policial que, una vez más, quedó de manifiesto la semana pasada.

Para hoy está previsto que miles de personas realicen una nueva y masiva movilización frente al Congreso en medio de las denuncias de violaciones de derechos humanos cometidas por el Gobierno en la protesta del miércoles pasado, por lo que se esparce el temor a otra represión.

En tribunales, en tanto, se tramitan amparos de los manifestantes, quienes exigen renuncias en el gabinete de Seguridad y procesamientos de los policías que atacaron a ciudadanos.

El Gobierno, por su parte, acusa un intento de ‘golpe de Estado’ e incluso un político oficialista hizo un llamado a declarar un estado de sitio. Todo ello ha enrarecido por completo el debate público con miras a la movilización.

Además, el Gobierno publicó esta mañana avisos en los servicios públicos de transporte. “Protesta no es violencia. La Policía va a reprimir todo atentado contra la República”, advirtió en mensajes que también se leyeron a través de altavoces. Mientras tanto, los alrededores del Congreso ya están vallados y rodeados de policías desde anoche. 

El 12 de marzo ya quedó marcado en la historia de las protestas en el país sudamericano. Ese día, miles de fanáticos de los clubes de fútbol acudieron a apoyar a los jubilados que, desde hace meses, marchan cada miércoles en el Congreso para reclamar un incremento en sus ingresos, ya que el ajuste histórico aplicado por el Gobierno de Javier Milei se basa principalmente en el recorte a pensiones y jubilaciones.

La respuesta, que ya había anticipado la ministra de Seguridad Bullrich, que advirtió que aplicará “medidas especiales” contra hinchas autoconvocados. Periodistas y testigos lograron captar el momento en el que un policía hirió al fotógrafo Pablo Grillo, quien todavía se encuentra en estado de gravedad.

Otro efectivo empujó al suelo a una anciana. Algunos más, detuvieron a cientos de personas al azar, incluidos menores de edad que salían de la escuela. Un oficial plantó un arma en la vía pública para hacer creer que era de los manifestantes.