El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha anunciado este viernes que su país permanecerá en las zonas ocupadas del sur del Líbano “todo el tiempo que sea necesario” con el objetivo de crear una zona de seguridad, horas después de que anoche ordenara ataques contra Hezbolá en respuesta a una acción que causó bajas en el Ejército del país hebreo.
Las declaraciones del jefe del Gobierno israelí se producen en medio de fuertes críticas por parte de EEUU, que esta semana ha firmado digitalmente un memorando de entendimiento con Irán para alcanzar la paz.

Netanyahu aseguró que las fuerzas israelíes golpearon más de 80 objetivos que, según Tel Aviv, estaban vinculados con el movimiento chiita, al tiempo que mataron a “decenas” de combatientes de Hezbolá en medio de los cuestionamientos a escala global sobre las acciones de Israel en el Líbano que han derivado en destrucciones de infraestructura civil, así como en numerosos muertos y heridos entre la población libanesa.
“Mi orden es clara: Israel no tolerará ataques contra nuestros soldados ni contra nuestro territorio, y hará que Hezbolá pague un precio muy alto por estos ataques”, advirtió el jefe del Gobierno del país hebreo. En este contexto, agregó que las FDI actuarán para “frustrar cualquier amenaza” contra Israel.
“Israel permanecerá en la franja de seguridad del sur del Líbano todo el tiempo que sea necesario para proteger los asentamientos del norte”, subrayó.
Críticas de EEUU
Cabe recordar que una de las condiciones que había establecido Teherán para poner fin al conflicto era, precisamente, que Israel detuviera sus ataques contra el Líbano, así como la retirada de sus fuerzas de las zonas ocupadas en el sur del país árabe. Sin embargo, el país hebreo continúa lanzando ofensivas contra la nación árabe.

Israel argumenta que su agresión contra el Líbano tiene por objetivo crear una así llamada zona de seguridad y debilitar al movimiento chiita libanés Hezbolá, evitando de esa forma ataques contra su territorio. Mientras, miles de casas en el sur del país árabe han sido arrasadas durante la ofensiva, forzando desplazamientos masivos.