Moscú se hunde en un diluvio

Un auténtico diluvio, acompañado de relámpagos, truenos y un vendaval, ha azotado este miércoles a Moscú, inundando barrios y tramos enteros de calles, avenidas y carreteras de la capital rusa, entre numerosos árboles caídos.

El aguacero cayó con tanta fuerza que no solo obligó a los moscovitas que tuvieron la mala suerte de estar en la calle a completar sus trayectos surcando las ‘olas’ de los enormes charcos que se formaron, cual mini-lagos de mugre, sino que también paralizó el transporte en algunas zonas de la ciudad que quedaron bajo el agua.

El norte de la capital recibió el mayor golpe de la naturaleza. En las redes se pueden apreciar imágenes de coches flotando, atascos de tranvías que no pudieron atravesar las vías inundadas e incluso entradas de metro con agua por todo el suelo.

El fuerte temporal también dejó imágenes únicas: un rayo cayó directamente en la torre de televisión, de 540 metros de altura.

Desde la alcaldía advirtieron que las ráfagas de viento eran de entre 15 y 17 metros por segundo y vaticinaron la posibilidad de granizo en algunos barrios de la urbe, aconsejando a los residentes evitar acercarse a los árboles.