Maricarmen Abascal, una anciana de 87 años que fue violentamente desahuciada en Madrid del piso en el que vivió durante más de 70 años, murió este miércoles, informaron medios locales, sin haber podido regresar a su casa.

Según El Diario, la mujer que se convirtió en un símbolo de la lucha por la vivienda en España, falleció en el hospital Gregorio Marañón de Madrid.

La información fue confirmada en sus redes por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, que le escribió un sentido mensaje póstumo a un de sus integrantes: 

“Un día aquí en Madrid, nos fuimos a juntar a defender las casas que nos quieren robar. Maricarmen, no estás sola, nada nos detendrá. El Sindicato es familia, lo vamos a luchar.”

Maricarmen, como era conocida, vivía en el distrito madrileño de Retiro y fue expulsada en camilla de la casa en que habitó desde 1956, tras días de tensiones entre los vecinos del barrio y la Policía Nacional.

La anciana habitaba desde la adolescencia el piso del que fue desahuciada. Luego de varias subrogaciones de su contrato antiguo, la empresa inmobiliaria propietaria del inmueble logró una resolución para sacarla. La razón de esta decisión es que la inquilina pagaba una renta ajustada al contrato anterior, muy por debajo de los precios especulativos actuales.

La ola de protestas

Su desahucio desató protestas frente al inmueble, que posteriormente se extendieron a otros puntos de la capital española como la Puerta del Sol, la Plaza Cibeles y los alrededores del Congreso, donde incluso ha habido acampadas. Asimismo, las manifestaciones en contra de la medida se realizaron en otras ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla, La Coruña, entre otras.

Desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos advirtieron que no cesarían la movilización en las calles, bajo la consigna “Ni una Maricarmen más“, que han encendido “una chispa” para reivindicar el derecho a una vivienda digna, consignado en la Constitución española, pero violentado por una crisis habitacional marcada por la especulación.

Tras lo ocurrido, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, confirmó que el Ejecutivo trabajaba “contrarreloj” para aprobar el un decreto de vivienda, en medio del descontento social por el desalojo.