La niebla, un fenómeno meteorológico común en invierno, reduce significativamente la visibilidad, complicando las operaciones aéreas. Esta condición fue un factor determinante en el desvío del vuelo hacia Aktau.
Sin embargo, el choque con una bandada de pájaros destacó como un elemento inesperado. Los impactos con aves son un riesgo conocido en aviación, especialmente en zonas cercanas a rutas migratorias, donde se agrupan grandes poblaciones de aves.
Un portavoz de Azerbaijan Airlines explicó que el impacto habría dañado sistemas clave de la aeronave, forzando al piloto a intentar un aterrizaje de emergencia. Estas colisiones pueden afectar motores, superficies de control y otros componentes críticos de los aviones.
Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer las causas exactas del accidente. Aunque el choque con las aves es la hipótesis principal, también se baraja la posibilidad de una explosión interna en uno de los sistemas de la aeronave.
Se estrelló en la ciudad de Aktau Kazajistán este pasado miércoles 25. Ahora se sabe que el avión tuvo que ser desviado de su ruta original debido a condiciones meteorológicas adversas.
Las autoridades locales informaron que al menos 32 pasajeros sobrevivieron al impacto, incluidos tres niños, mientras que 38 personas perdieron la vida.