La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) alertó este miércoles que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa siendo «masiva y letal», a pesar de los progresos registrados en la contención del virus en ciertas áreas.
El brote, que ya acumula más de 3.500 muertes, mantiene una alta complejidad operativa. El coordinador especial para el ébola de la OCHA, Julien Harneis, subrayó en un comunicado que, aunque se observan avances en algunas zonas, «en otras el número de casos continúa aumentando».
Harneis, quien viajó a Bunia, capital de la provincia nororiental de Ituri (epicentro del brote), señaló que es prematuro afirmar que se ha superado el punto álgido de la epidemia. Esta postura contrasta con estimaciones recientes de las autoridades congoleñas, que situaban ese máximo en la tercera semana de agosto pasado.
Para ilustrar la magnitud del desafío geográfico, el funcionario destacó que los casos se registran desde Ituri hasta la provincia de Ubangi del Sur, en el extremo opuesto del país. «Esa distancia equivale aproximadamente a la que hay entre Ginebra y Dublín», enfatizó, añadiendo que el área afectada abarca dos husos horarios y requiere dos horas y media de vuelo para ser recorrida.
A pesar de existir una «respuesta integrada», el coordinador de la ONU insistió en la necesidad de intensificar las acciones en las áreas donde hay nueva transmisión y solicitó una «solidaridad internacional mucho mayor».
La operación se ve dificultada por un entorno «extremadamente diverso y heterogéneo», donde «en muchas zonas las carreteras están en pésimo estado» y el acceso mediante avionetas resulta complicado, lo que obstaculiza la distribución de ayuda y el seguimiento epidemiológico.
El brote cumplió cuatro meses desde su declaración oficial el pasado 15 de mayo en el este de la RDC. Según los últimos datos del Gobierno congoleño, la epidemia ha causado 3.510 fallecidos y 7.258 casos confirmados.
De este total, 1.726 pacientes lograron superar la enfermedad, mientras que 905 permanecen en situación de «aislamiento/hospitalización». La propagación afecta actualmente a 62 zonas de salud de siete provincias: Ituri, Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Ubangi del Sur.
Este evento se posiciona como el segundo brote más mortífero y contagioso de la historia a nivel global, superando al ocurrido en la misma región congoleña entre 2018 y 2020, aunque permanece por debajo del registrado en África occidental entre 2014 y 2016, que dejó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios.
La cepa responsable, Bundibugyo, carece actualmente de tratamientos específicos. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos de fase 1 en humanos; hasta el momento se han mostrado seguras, pero su desarrollo completo podría llevar varios meses.
Tomado de teleSUR




