La Organización de las Naciones Unidas (ONU) elevó a más de 600 el número de palestinos fallecidos desde el 28 de mayo debido a ataques israelíes ocurridos cerca de centros de distribución de alimentos y convoyes humanitarios en Gaza, en tanto el Ministerio de Salud de ese territorio palestino detalló que la cifra es superior a los 650 y los heridos suman 4.500.
Un informe de la ONU reporta que la mayoría de estas muertes han sido causadas por disparos de fuerzas israelíes en las proximidades de centros de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés), una organización vinculada a exmilitares y antiguos responsables de inteligencia de EE.UU. con la que la ONU rechazó colaborar.
#Gaza, another day of aid distribution another day of death traps.
— Philippe Lazzarini (@UNLazzarini) June 10, 2025
Day after day, casualties & scores of injured are reported at distribution points manned by Israel & private security companies.
This humiliating system continues to force thousands of hungry & desperate people…
Las organizaciones de derechos humanos y funcionarios de la ONU criticaron el modelo de la GHF por ser militarizado, peligroso e ilegal.
De hecho, un informe del periódico israelí Haaretz citó a soldados israelíes afirmando haber recibido órdenes de disparar contra multitudes desarmadas, incluso sin que existiera una amenaza.
En un mes, se registraron 600 palestinos muertos y más de 4.200 heridos por fuego israelí cerca de los sitios de distribución de ayuda de la GHF, según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza.
La situación de hambre en Gaza es extrema, con 2.1 millones de personas enfrentando una inseguridad alimentaria cada vez mayor, y muchos sobreviviendo con una comida o menos al día.
Tan crítica es la situación que la desesperación de la población es tal que se ven obligados a arriesgar sus vidas para obtener alimentos.
Un hombre palestino describió el viaje para conseguir comida como un «viaje de muerte», señalando que la gente no tiene otra opción: «Si nos quedamos en las tiendas, morimos de hambre, enfermedad, bombardeos. Si vamos, podríamos morir, pero también podríamos traer algo para nuestros hijos».
A esto se agrega de que, desde el 18 de marzo, las fuerzas israelíes intensificaron los bombardeos aéreos, terrestres y marítimos en toda la Franja de Gaza y ampliaron las operaciones terrestres, lo que resultó en cientos de víctimas, destrucción de infraestructura civil y desplazamientos a gran escala.
El Ministerio de Salud de Gaza informó que, desde el 7 de octubre de 2023 , al menos 57.338 fueron asesinados y 135.957 resultaron heridos.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) también reportó que al menos 10 escuelas que albergaban a personas desplazadas por la fuerza fueron atacadas entre el 26 de junio y el 1 de julio, resultando en 29 muertes y decenas de familias desplazadas.
Además, la crisis de combustible en Gaza es crítica, y el bloque israelí a este y otros productos pone en riesgo el cierre inminente de servicios vitales como la salud, el agua y el saneamiento, y las telecomunicaciones.
Tomado de teleSUR