Países adoptan una declaración final en la cumbre del G77 + China

Países del Grupo de los 77 + China han adoptado una declaración final en el marco de la cumbre que arrancó este viernes en La Habana, Cuba, con la presencia de una treintena de jefes de Estado y más de un centenar de delegaciones que abordaron los principales retos del Sur Global.

Los signatarios rechazaron «los monopolios tecnológicos y otras prácticas desleales que obstaculizan el desarrollo tecnológico de los países en desarrollo», y se pronunciaron en contra de las «medidas coercitivas unilaterales», que tienen «repercusiones negativas y devastadoras en el disfrute de los derechos humanos, incluidos el derecho al desarrollo y el derecho a la alimentación».

Esta jornada, la ministra de Asuntos Exteriores de Sudáfrica, Naledi Pandor, instó a los países del G77 a «unirse activamente para impulsar las reformas fundamentales» de organizaciones internacionales. «Tenemos que unirnos como nunca antes respecto a esta agenda importante. Es el momento para el Sur», afirmó, agregando que «la unidad será crítica» mientras muchos «se esfuerzan por romperla».

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó que se requiere «forjar una visión común que tenga en cuenta las preocupaciones de los países de renta baja y media y de otros grupos más vulnerables». «Es estratégico que el G77 haya dedicado, por primera vez, una cumbre al tema de la ciencia, la tecnología y la innovación», subrayó, al tiempo que añadió que «la gobernanza mundial sigue siendo asimétrica» y que «la ONU, el sistema de Bretton Woods y la OMC están perdiendo credibilidad».

Mientras, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, cuestionó la efectividad de las instituciones internacionales si no son capaces de eliminar las sanciones impuestas por ciertos países.

«¿De qué serviría el G77, el Banco Mundial, la Celac y la ONU si no somos capaces de eliminar los injustos bloqueos o sanciones impuestas, la neoesclavitud, el neocolonialismo, la hegemonía del capital sobre el ser humano y las guerras promovidas por el complejo industrial militar que causan tanto sufrimiento y dolor en el mundo?», preguntó Castro.

Previamente, el ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, adelantó que el texto de la declaración pedirá una «reforma profunda de la arquitectura financiera internacional, la eliminación urgente de medidas coercitivas unilaterales, el tratamiento adecuado a la creciente deuda externa en los países en desarrollo».

«Llama a la financiación del enfrentamiento al cambio climático», añadió el canciller cubano.

El evento, que lleva como lema «Los retos actuales del desarrollo: papel de la ciencia, la tecnología y la innovación», comenzó con la intervención del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, que destacó el carácter «austero» de la cumbre debido a las «dificultades de un cerco reforzado» que dura ya seis décadas.
El G77, la mayor organización intergubernamental de países en desarrollo en las Naciones Unidas, se estableció el 15 de junio de 1964 por los signatarios de 77 países, y se fue ampliando hasta integrar 134 naciones de Asia, África y América Latina.