Países caribeños a todo color en Holi Phagwa hindú

Las comunidades hindúes en el Caribe celebran con júbilo y a todo color la bienvenida a la primavera, mientras observan el Holi Phagwa, un festival que también reivindica el triunfo del mal sobre el bien.

Países como Trinidad y Tobago, Suriname y Guyana nuevamente hacen un alto durante una tradición, originaria de India y que su diáspora mantiene viva con los rituales de antaño para promover el amor, la unidad y la hermandad entre los seres humanos.

En la primera nación, por ejemplo, familias enteras acudieron al templo Prachaar Kendra de Chaguanas para empolvarse de colores y compartir la alegría de festejar este momento de comunión.

Suriname aprovecha para igualmente conmemorar los 150 años de la llegada del primer grupo de migrantes hindúes, contratados para trabajar en sus tierras.

Por su parte, Guyana abrió las celebraciones con la quema del maligno Holika y una ceremonia desde la sede del Gobierno en New Amsterdam, que incluyó la participación del presidente Irfaan Ali y otras autoridades estatales.

El mandatario definió la tradición como una de las formas más bellas del arte que venera la riqueza de la historia, la vida, la cultura y la diversidad de la humanidad.

“Es lo que hace el Holi, nos une bajo la bandera colorida de la humanidad, celebrando la vida, celebrando la felicidad y celebrando el bien sobre el mal”, afirmó al abogar por trabajar como un solo país en función de la prosperidad y el bienestar común.

El Festival de los Colores se festeja fundamentalmente en la India, pero con más fervor en el norte, mientras en el sur se conoce como Kama Dahanam y se relaciona con el dios Lord Shiva.

Es un culto habitual también en Nepal, Bangladesh y Pakistán, donde la comunidad india tiene amplia presencia.