Panamá niega asilo concedido a Martinelli por Nicaragua

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá informó que negó la solicitud de salvoconducto a Ricardo Martinelli, para su salida del país.

«La solicitud de salvoconducto para la salida del territorio de la República de Panamá del señor Ricardo Alberto Martinelli Berrocal, ha sido denegada en base a lo que dispone el Artículo 1 de la Convención sobre Asilo de 1928 y de la Convención sobre Asilo Político de 1933″, informó cancillería.

El Ministerio de Relaciones Exteriores también informa que «fue convocada al Despacho Superior de la cancillería, la embajadora de Nicaragua en Panamá, Consuelo Sandoval Meza«, a quien se le hizo entrega de la nota donde se negaba la solicitud de salvoconducto.

La cancillería de Panamá recordó a la embajadora de Nicaragua, «la obligación de garantizar que la sede de la Misión Diplomática a su cargo preserve las funciones que está llamada a cumplir, según la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, por lo que la misma no debe ser utilizada de manera incompatible«.

La nota del Ministerio de Relaciones Exteriores señala que «toda acción, declaración o comunicación que realice el expresidente Ricardo Alberto Martinelli Berrocal desde la sede diplomática y repercuta o impacte en la política doméstica de Panamá, será considerada una injerencia en los asuntos internos de nuestro país y, por tanto, generará consecuencias diplomáticas«.

La cancillería de Nicaragua comunicó el pasado 7 de febrero al Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, que el gobierno nicaragüense concedió asilo al expresidente Ricardo Martinelli.

¿Qué dice el artículo 1 de la Convención sobre asilo político de 1933? 

La Cancillería de Panamá basó su decisión de negar el salvoconducto al expresidente Martinelli en base al artículo 1 de la Convención sobre asilo político de 1933. Dicho artículo establece lo siguiente: 

Substitúyase el Artículo 1 de la Convención de La Habana sobre Derecho de Asilo, de 20 de febrero de 1928, por el siguiente: «No es lícito a los Estados dar asilo en legaciones, naves de guerra, campamentos o aeronaves militares, a los inculpados de delitos comunes que estuvieren procesados en forma o que hubieren sido condenados por tribunales ordinarios, así como tampoco a los desertores de tierra y mar. Las personas mencionadas en el párrafo precedente, que se refugiaren en algunos de los lugares señalados en él, deberán ser entregados tan pronto lo requiera el gobierno local”.

Nota TVN