El pedido del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, para que fuerzas militares extranjeras acudan a apoyar el combate del crimen organizado es considerado hoy una jugada ante la campaña electoral previa al balotaje.
La Asamblea Nacional (Parlamento) tiene previsto debatir este martes el pedido del gobernante aspirante a la reelección, de que fuerzas externas se sumen a la lucha contra la inseguridad.
No obstante, el secretario de la Asamblea, Alejandro Muñoz, aclaró que la solicitud de la bancada oficialista de un pronunciamiento del Legislativo es innecesario para materializar acciones en materia de seguridad y lo piden por cuestiones político-electorales.
Si la resolución es aceptada o rechazada por los legisladores, eso no tiene un efecto vinculante para el Ejecutivo, precisó Muñoz.
En opinión del profesor universitario Luis Córdova, lo que pretende el mandatario es precisamente generar opinión pública en torno a este tema y por eso pide el respaldo de la Asamblea como una estrategia más de carácter electoral, “que no me parece va a tener mucho éxito”.
En entrevista para el programa A Primera Hora, transmitido en redes sociales y emisoras radiales, el catedrático recordó que están vigentes tres acuerdos firmados entre Washington y Quito que permiten la presencia de tropas estadounidenses en Ecuador.
Para Córdova, en el contexto actual es poco probable que eso ocurra, porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está cambiando la política interna y externa, mientras que Europa está en un grave aprieto frente al abandono que recibe de esa nación con respecto al tema de Ucrania.
Insistió en que el mandatario ecuatoriano está desesperado ante la segunda vuelta electoral el próximo 13 de abril, cuando se enfrentará en las urnas a Luisa González, de la Revolución Ciudadana.