La policía filipina informó el miércoles a la AFP que tres tarjetas de memoria y un teléfono celular entregados por el hijo de Thomas Markle, el padre de Meghan Markle contenían material de abuso sexual infantil.

La semana pasada, la policía filipina anunció que investigaba una computadora portátil encontrada junto a imágenes de abuso infantil en la antigua residencia de Thomas Markle, cuya hija está casada con el príncipe Harry.

El hombre de 82 años, con quien la duquesa de Sussex cortó toda relación en 2018, es objeto de pesquisas por presunta posesión de pornografía infantil en Filipinas y México, donde vivió anteriormente. Él niega las acusaciones.

El miércoles, la policía del país asiático informó haber encontrado material pornográfico infantil entre los archivos entregados por el hijo de Markle, en el marco de una investigación que se “intensifica”.

“No basta con encontrar algunos materiales y sacar conclusiones de inmediato”, declaró el jefe de la Policía Nacional de Filipinas, José Melencio Nartatez Jr., en un comunicado.

“Debemos determinar de dónde provienen, quiénes podrían ser los responsables y si se infringieron leyes filipinas”, agregó.

La revelación se produjo un día después de que las autoridades mexicanas allanaran un depósito alquilado por Thomas Markle.

La fiscalía del estado de Baja California, fronterizo con Estados Unidos, dijo que recibió una denuncia anónima sobre la existencia de “material de pornografía infantil” en un depósito alquilado por el director de fotografía jubilado.

Los investigadores señalaron que el propietario del depósito informó que había dejado de pagar el alquiler en 2024, pero que sus pertenencias seguían en el lugar.

La autoridad señaló haber encontrado en el sitio “revistas de origen asiático” que datan de hace 20 años, sin especificar su contenido, y decomisado equipo informático.

El tabloide británico The Sun desveló el mes pasado que el hijo de Markle, Thomas Markle Jr., había descubierto imágenes de abuso infantil mientras revisaba cajas encontradas en la antigua vivienda de su padre.

Markle había estado viviendo en Cebú, Filipinas, hasta que, según se informó, regresó a Estados Unidos a principios de este año.

La duquesa de Sussex, que cortó la relación con su padre desde su boda con Harry, se dijo “profundamente consternada” tras la revelación de estas investigaciones.