¿Por qué China puede enfrentar con más facilidad el aumento del barril de petróleo a más de 100 dólares?

En medio del conflicto en Medio Oriente, generado tras el ataque de Washington e Israel contra Irán y la respuesta de la nación persa, una de las notorias consecuencias ha sido el aumento del precio del petróleo, superando los 100 dólares por barril por primera vez en cuatro años.

Este aumento afecta menos a China que a otros países, que esquiva el golpe con mayor facilidad. La explicación detrás de ello, según analistas del Oversea-Chinese Banking Corporation (OCBC), citados por CNBC, se debe a que el gigante asiático “ha acumulado una de las mayores reservas estratégicas y comerciales de crudo del mundo”.

Hasta enero pasado, China tenía unas reservas estimadas de 1.200 millones de barriles de crudo en tierra firme. De acuerdo con el portal Oil Price, Pekín construyó ese enorme colchón de crudo en 2025, mientras los precios se mantenían cerca de los 60 dólares por barril.

Lo almacenado, explicó a CNBC Rush Doshi, director de la Iniciativa de Estrategia para China en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), supone reservas para tres o cuatro meses, retrasando así el impacto económico en ese país, a raíz del conflicto.

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Cierre de Ormuz

Además de las reservas acumuladas, China podría resultar menos afectada que otros países asiáticos por un cierre prolongado del estrecho de Ormuz, una arteria marítima clave por la que circula una quinta parte del suministro energético mundial.

Esto se debe a que el gigante asiático ha disminuido en las dos últimas décadas la dependencia de los flujos marítimos de petróleo; y, además, según dijo Ting Lu, economista jefe de Nomura, citado por el mencionado medio, los envíos de crudo a través del estrecho representan solo el 6,6 % del consumo energético total de China.

Sumado a todo ello, Pekín ha diversificado sus fuentes de energía. Los analistas de OCBC detallan que la “rápida transición hacia vehículos eléctricos y energías renovables” en China “proporciona una cobertura estructural adicional”.

Se espera que para 2030, China aumente su cuota de combustibles no fósiles en el consumo energético total al 25 %, que fue de 21,7 % en 2025.