Los precios de los alimentos han comenzado a dispararse. Los créditos hipotecarios se complican porque los compradores las propiedades se cotizan en dólares y el peso pierde valor. La divisa estadounidenses en el mercado paralelo aumenta la brecha con la cotización oficial. Caen la Bolsa de Valores y las acciones de empresas argentinas.
Este es parte del panorama con el que amaneció Argentina este viernes, luego de la confusa jornada que padeció la víspera, con mensajes oficiales contradictorios que alteraron la economía del país sudamericano.
Mientras el Gobierno se esfuerza por calmar a los mercados, la única opción estabilizadora, aunque sea temporal, es que el Fondo Monetario Internacional (FMI) autorice un nuevo préstamo para Argentina para alejar el fantasma de una nueva crisis económica en pleno año electoral, ya que el próximo 26 de octubre se renovará parcialmente el Congreso.
El jueves, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció en una sorpresiva conferencia de prensa que el FMI le había autorizado a revelar que le prestará a Argentina 20.000 millones de dólares. El monto se suma a los 44.000 millones de dólares que ya le debe el país, y que fueron otorgados durante la presidencia de Mauricio Macri.
Según el ministro, el nuevo préstamo sería entregado en un solo desembolso para fortalecer las reservas del Banco Central y asentar estabilidad económica. La noticia causó euforia en los inversores. El mercado bursátil de Argentina comenzó a subir, al igual que los bonos de la deuda y las acciones de empresas nacionales en Nueva York.
Presiones
Pero el furor duró apenas un rato. Un par de horas después de la conferencia de Caputo, la vocera del FMI, Julie Kozack, contradijo al ministro y aclaró que el monto del préstamo todavía no estaba definido, que los fondos se enviarán en etapas y que los detalles se anunciarán en la reunión que el organismo realizará el 8 de abril.
En las condiciones actuales Argentina, ese plazo no es tan conveniente. En las últimas semanas, el país registró el alza del “dólar blue”, es decir, el que se comercia en el mercado ilegal.