Presidente de México presenta su tercer informe de Gobierno

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, presenta su tercer informe de Gobierno en Palacio Nacional, cuando está a punto de cumplir la mitad de su sexenio y con el lema “Hechos, no palabras”.

A diferencia de sus antecesores, que disertaban en el Congreso, frente a diputados y senadores, López Obrador ha elegido la sede presidencial para dar a conocer el balance de su gestión.

“La transformación está en marcha, y aunque es necesario seguir poniendo al descubierto la gran farsa neoliberal y auspiciando el cambio de mentalidad del pueblo, porque eso es lo más cercano a lo esencial e irreversible, también estamos desterrando vicios y prácticas deshonestas en el manejo del Gobierno”, afirmó en un mensaje que inició con un homenaje a las 359 mil personas que han fallecido en México a causa de la pandemia de coronavirus.

El presidente explicó que una medida decisiva ha sido la de “parar en seco” la tendencia privatizadora, ya que se dejaron de entrega concesiones a particular en minas, agua, hospitales, puertos, vías férreas, playas, reclusorios y obras públicas. “Pero lo más importante es que hemos detenido las privatizaciones en el sector energético, en petróleo y electricidad”, aseguró.

Gracias a los cambios en la política energética, señaló, se están modernizando las seis refinerías que existen en el país y que estaban en el abandono, y la producción aumentó de 511,000 a 706,000 barriles diarios, lo que representa un crecimiento del 38 %.

Además, anticipó que en julio de 2022 se terminará de construir una nueva refinería en el estado de Tabasco que tendrá capacidad para procesar 340.000 barriles diarios.

Con respecto a la industria eléctrica, López Obrador anunció que este mes enviará al Congreso una iniciativa de reforma constitucional para reparar el grave daño que provocó la privatización de la Comisión Federal de Electricidad.

“Mientras el mercado se abrió para dar preferencia a empresas particulares nacionales y sobre todo extranjeras, con la entrega de subsidios entre otras prebendas, las plantas de la Comisión Federal de Electricidad fueron completamente abandonadas”, denunció como uno más de los saldos negativos que dejó el neoliberalismo.