La imagen de una aparente niña momificada, con el rostro demacrado, un ojo abierto, el otro hinchado y envuelta en una manta como si se tratara de un cuerpo sin vida, provocó que decenas de usuarios del metro de Londres presentaran quejas por los carteles promocionales de “La momia”, la nueva película de Lee Cronin, los cuales también fueron exhibidos en espacios públicos al aire libre.
La Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido (ASA) determinó que los pósters infringían su código al mostrar una imagen con una apariencia realista de una niña fallecida, por lo que prohibió su exhibición en espacios exteriores. Sin embargo, la medida no afectó los anuncios transmitidos por televisión y en plataformas de streaming.
La ASA recibió 30 quejas de personas que consideraron que la publicidad resultaba perturbadora tanto para niños como para adultos, de acuerdo con medios internacionales.
Aunque los carteles no fueron colocados a menos de 100 metros de escuelas, uno de ellos era visible desde una guardería. Por ello, el organismo concluyó que la imagen podía causar angustia a los menores y que no era adecuada para exhibirse en lugares donde pudieran verla.
Warner Bros., por su parte, defendió la campaña al asegurar que fue elaborada con “la debida responsabilidad hacia los consumidores y la sociedad” y que no tenía como propósito ofender al público ni provocar miedo.
Asimismo, explicó que el personaje retratado en el cartel era una “momia viviente”, que había sido devuelta a sus padres años después de haber sido secuestrada cuando era niña. También señaló que el diseño evitó incluir escenas de violencia, amenazas o intimidación para reducir cualquier posible impacto entre el público.
El estudio añadió que la campaña fue presentada a Global, socio publicitario de Transport for London, y que recibió la autorización para exhibirse en la red del metro de Londres.
Tomado de Primera Hora




