Una violenta riada sacudió este miércoles una zona fronteriza entre Nepal y China, causando la muerte de al menos 160 personas y dejando cientos de desaparecidos.
Según declaraciones del canciller nepalí, Shishir Khanal, la causa preliminar del desastre natural apuntaba a un movimiento telúrico y a un posterior deslizamiento de tierra que bloqueó el río Bhotekoshi.
Sin embargo, el Servicio Geológico de EE.UU (USGS, por sus siglas en inglés) descartó que la actividad sísmica en la región se debiera a un terremoto de magnitud 4,4, como el propio organismo científico había reportado inicialmente, y señaló que correspondía a un deslizamiento de tierra.

“Un análisis posterior de las ondas sísmicas de largo período indica que la energía sísmica fue generada por el colapso de un glaciar y un flujo de detritos“, explicó el USGS, que revisó la magnitud del evento, situándola en 5,2.
Expertos consultados por Reuters y CNN coinciden en que la inundación pudo desencadenarse después de que parte de un glaciar se desprendiera y cayera sobre el fondo del valle, arrastrando rocas, sedimentos y hielo.
“Por lo que puedo ver en las imágenes satelitales de esta mañana de Planet Labs, la parte inferior de un glaciar se desprendió a unos 5.200 metros y cayó al fondo del valle, unos 1.200 metros más abajo”, señaló el geólogo Daniel Shugar.
El posible detonante de ese desprendimiento podría haber sido el deshielo asociado al calor, indicó Shugar, quien señaló que las imágenes por satélite sugieren que una gran cantidad de nieve se había derretido en las 24 horas anteriores al desastre.
“Algunos de los glaciares del valle estaban ayer cubiertos de nieve y hoy están prácticamente al descubierto. En otras palabras, y aún no he visto los datos de ninguna estación meteorológica, probablemente, hizo calor”, afirmó el científico, agregando que la nieve derretida pudo filtrarse por las grietas del glaciar




