Qué es el “ejercicio azul”, sus efectos profundos sobre la salud física, mental y emocional

El simple ejercicio de visualizar el color azul del océano o de recordar la textura de la arena tibia bajo los pies genera una sensación de tranquilidad en la mente. Es el poder del mar para nuestra bienestar, que hasta tiene su rama terapéutica: la talasoterapia. Pero ahora esos beneficios también se extienden más allá de lo sensorial, como un espacio de entrenamiento y de renovación.

La investigación agrupa bajo el término “ejercicio azul” atoda actividad física realizada en ambientes acuáticos naturales, como natación, surf o simplemente caminar junto a la costa. Lo distintivo de esta actividad es la fusión de movimiento, contacto con la naturaleza y el agua salada.

Diversos estudios subrayan que practicar actividad física en el mar produce efectos psicológicos y fisiológicos: el estrés se reduce, el estado de ánimo mejora de manera notable, la motivación aumenta y la mente logra desconectarse en profundidad.

El doctor Alejandro Andersson, neurólogo y director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), señaló a Infobae que desde la neurociencia se sabe que los entornos marinos generan un estado de regulación del sistema nervioso. “El sonido rítmico de las olas, el horizonte amplio y el movimiento constante del agua reducen la activación de la amígdala, centro del estrés en el cerebro, y aumentan el tono parasimpático, lo que favorece la calma, el descanso y la recuperación”.

El estado de “mente azul”

El contacto con el aguaEl contacto con el agua y la naturaleza potencia la atención plena, reduce la rumiación mental y estabiliza el ánimo, reportan los estudios (Imagen Ilustrativa Infobae)

El biólogo marino Wallace J. Nichols puso el nombre de “Blue Mind”, (mente azul) a ese estado meditativo caracterizado por la serenidad, paz, felicidad y satisfacción que brinda el agua, su color azul y sensaciones al interactuar con ella.

¿Por qué se produce este efecto? Son varias las razones, dicen los expertos. “A nivel químico, se incrementa la liberación de serotonina, dopamina y endorfinas, asociadas al bienestar y al placer, mientras descienden los niveles de cortisol”, explicó el doctor Andersson.

“Además, baja la actividad de la red cerebral vinculada a la rumiación y las preocupaciones, lo que explica por qué frente al mar muchas personas sienten la mente más tranquila y enfocada en el presente. Por eso se habla de ‘mente azul’: no es solo una sensación subjetiva, es un estado neurofisiológico real de equilibrio emocional y cognitivo”, destacó el experto.

Practicar deporte en el marPracticar deporte en el mar incrementa el bienestar físico y emocional, reduce el estrés y mejora la calidad del sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gabriela González Alemán, doctora en Genética del Comportamiento y neurocientífica, señaló a Infobae que la mente azul es una suerte de metáfora que se asocia a distintas cuestiones que la ciencia ha planteado respecto de los espacios azules. Estos son todos aquellos espacios al aire libre —ya sean naturales o artificiales— que cuentan con agua de manera prominente: ríos, lagos, mar, canales y fuentes.

“La mente azul tiene que ver con un estado mental de calma, bajo estrés y un incremento de la actividad del sistema nervioso parasimpático. Se asocia a sensaciones de seguridad, calma, ritmos lentos y mayor flexibilidad cognitiva para la resolución de problemas y la creatividad. Las personas están menos reactivas en este estado”.

Según la experta, la ciencia ha comprobado que las personas que viven cerca de lagunas, lagos, ríos o mar caminan más y hacen más ejercicio aeróbico, lo que mejora el bienestar general.

El poder del ejercicio azul

Realizar deporte en entornos marinosRealizar deporte en entornos marinos favorece la salud física, mental y social (Imagen Ilustrativa Infobae)

La actividad física realizada en entornos acuáticos o marinos, combina los beneficios del ejercicio con los efectos reguladores de la naturaleza, potenciando la salud física, mental y emocional.

El doctor Andersson aseguró que el ejercicio en el mar amplifica los beneficios del ejercicio tradicional: “Desde lo físico, el agua ofrece resistencia natural, lo que aumenta el gasto energético, activa más grupos musculares y mejora la estabilidad y la propiocepción, con menor impacto articular en actividades como la natación o el kayak“, afirmó el doctor.

Añadió que desde lo cerebral, el ejercicio ya estimula la liberación de BDNF, una proteína clave para la neuroplasticidad, pero cuando se practica en un entorno natural, especialmente acuático, ese efecto se potencia, con mejoras en el estado de ánimo, la atención y la memoria.

La investigación agrupa bajo elLa investigación agrupa bajo el término “ejercicio azul” a toda actividad física realizada en ambientes acuáticos naturales (Imagen ilustrativa Infobae)

“Existe un componente emocional muy importante: la gente disfruta más, sostiene la actividad durante más tiempo y experimenta una reducción mayor del estrés y la ansiedad que cuando entrena en espacios cerrados. Por eso hablamos de ‘ejercicio azul’: es entrenamiento físico, pero también regulación emocional y mental al mismo tiempo”, resaltó.

Según un estudio, entre los beneficios del ejercicio azul se incluyen “estar en la naturaleza, ver la tierra desde una perspectiva diferente y evadirse de las responsabilidades diarias”.

Los autores mencionaron que el ejercicio azul brinda “una mejor salud física, especialmente para personas con afecciones físicas, relajación/atención plena y el manejo de la salud mental mediante métodos no medicinales” y añadieron que los hallazgos respaldaron los beneficios sociales, mentales y físicos del ejercicio en la naturaleza.

También otros estudios han demostrado que la práctica de deportes como kayak, snorkel o natación en entornos marinos protegidos tiene un efecto positivo en la salud general y una importante reducción del estrés y la ansiedad.

Tomado de infobae