Qué está detrás del inesperado símbolo de protesta para la generación Z en Asia

Qué está detrás del inesperado símbolo de protesta para la generación Z en Asia

La bandera del manga ‘One Piece’, que consiste en una sencilla calavera con un sombrero de paja, se ha convertido en un símbolo de las protestas en distintos puntos de Asia, mayormente empleada por manifestantes de la generación Z.

Desde fuertes manifestaciones en Indonesia por la imposición de una asignación mensual de vivienda de poco más de 3.000 dólares a los legisladores, hasta los disturbios en Nepal que terminaron en la caída del anterior Gobierno, y pasando por las manifestaciones en Filipinas contra un escándalo de corrupción, la bandera de ‘One Piece’ ha tomado un papel principal entre los jóvenes protestantes.

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De acuerdo con un artículo de la revista New Lines, la asociación del manga y el anime con eventos relacionados con la rebelión y resistencia se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando en Japón se comenzaron a popularizar ambos géneros, que contaban historias en pos de alejar el país de su pasado.

Según declaró el escritor Matt Alt, las historias del anime “tienden a desconfiar alegremente de la autoridad, abogando por el libre pensamiento y la autorrealización, presentando elencos muy diversos y disfrutando mucho, empoderando a los débiles, los marginados, los bichos raros, las personas que no encajan”.

“Luchan contra los poderosos en nombre de los débiles”

En el caso de ‘One Piece’, la narrativa se centra en Luffy y su tripulación, los Piratas del Sombrero de Paja, que navegan de isla en isla, liberando a los habitantes de sus gobernantes tiránicos. “Luchan contra los poderosos en nombre de los débiles”, afirmó Mateja Kovacic, profesora asociada de estudios asiáticos en la Universidad de Yonsei, en Corea del Sur.

Además, los ‘otakus’, como popularmente se llama a los fanáticos del anime, se caracterizan por ser una comunidad que no solo observa, sino que también es muy participativa. En este sentido, los seguidores de la cultura japonesa convierten sus intereses en una identidad y estilo de vida, guiando incluso el destino de sus historias favoritas a través del ‘cosplay’, la ‘fanfiction’ o las protestas.

En Indonesia, por ejemplo, la bandera se usó ampliamente, llegando a irritar a las autoridades. Posteriormente, surgieron reportes de que la Policía y el Ejército atacaron a las personas que la mostraban, lo que resultó en un comunicado de Amnistía Internacional, recalcando que tales acciones constituían una violación de la libertad de expresión. Según reportó The Guardian, estas acciones, en lugar de disipar el movimiento, le otorgaron más poder, al convertir la bandera en un símbolo directo de rechazo a los agentes del orden.