De 2023 para acá, una decena de científicos estadounidenses han desaparecido o muerto en extrañas circunstancias. Varios de ellos, incluso investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y del Laboratorio Nacional de Los Álamos, tenían acceso a información confidencial sobre misiones espaciales, tecnología nuclear o sistemas de defensa avanzados.
Esta semana, el caso cobró notoriedad luego de que Donald Trump y la Casa Blanca se pronunciaran por primera vez acerca de la cuestión. “Espero que sea casualidad. Lo sabremos en la próxima semana y media. Acabo de salir de una reunión sobre ese tema. Es algo bastante serio”, declaró este jueves el presidente estadounidense a los periodistas.
¿Quiénes son los científicos desaparecidos o muertos?
El caso más reciente reportado por la prensa es el de Michael David Hicks, investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, quien falleció el 30 de julio de 2023 a los 59 años. La causa de su muerte no fue revelada y no hay constancia de autopsia. Participó en proyectos esenciales como DART y Deep Space 1 y publicó más de 80 estudios científicos.
Más recientemente, el astrofísico Carl Grillmair, de 67 años, vinculado al Instituto Tecnológico de California y colaborador de la NASA, fue asesinado en el porche de su casa en febrero de 2026. Frank Maiwald, de 61 años, antiguo compañero de Hicks, falleció en julio de 2024 en circunstancias poco claras.
En tanto, Anthony Chávez, de 79 años, quien trabajó en el Laboratorio Nacional de Los Álamos ñ para la investigación nuclear, desapareció en mayo de 2025 sin dejar rastro. Un mes después, en junio, se esfumó Mónica Reza, empleada de la NASA, que meses atrás había asumido como directora del Grupo de Procesamiento de Materiales.
Otros casos incluyen el del físico de fusión Nuno Loureiro, quien fue director del Centro de Ciencia y Fusión Plasmática del MIT y recibió un disparo en su casa en Brookline, Massachusetts, el 15 de diciembre de 2025; o el de Melissa Casias, trabajadora del Laboratorio Nacional de Los Álamos, al igual que Anthony Chávez, y que desapareció en junio de 2025 sin dejar rastro.
A fines de febrero de este año desapareció Neil McCasland, quien ocupó cargos de liderazgo en el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea y la Oficina Nacional de Reconocimiento. Desde entonces, la Policía no ha encontrado pistas de su paradero. Luego, en marzo, se halló el cadáver del investigador farmacéutico Jason Thomas tras permanecer tres meses extraviado.
Finalmente, Steven García fue visto por última vez al salir de su casa en Albuquerque en agosto de 2025. Captado en imágenes de vigilancia, se alejaba a pie y portaba una pistola. Dejó tras de sí su teléfono, cartera, llaves y coche.
Se desempeñaba como contratista del Gobierno vinculado al Campus de Seguridad Nacional de Kansas City, una instalación clave responsable de producir la gran mayoría de los componentes no nucleares utilizados en el arsenal de armas atómicas del país.