El rabino jefe de Israel, David Yosef, proclamó que Gaza merece ser destruida por la ira divina, dado que, según él, sus pobladores profanaron sinagogas. Asimismo, aseveró que tanto el enclave palestino como diversas ciudades en Cisjordania también pertenecen a Israel, que, tras su “redención”, volverá a dominar esos territorios.

“Las sinagogas permanecieron en su santidad y las profanaron. Toda Gaza merece que el Santo, bendito sea, la destruya y nosotros regresemos allí. Sabemos que cuando llegue la redención, entonces será tal heroísmo del pueblo de Israel frente a todas las naciones, como señal del engaño de esa turba de que no es un pueblo. Se llaman a sí mismos pueblo palestino, pero no son un pueblo. Nunca han sido un pueblo. No son un pueblo y no tienen derechos aquí. Los derechos son nuestros”, subrayó el líder religioso en declaraciones ofrecidas a la prensa.

Previamente, el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, amenazaron al grupo palestino Hamás con reanudar e intensificar los ataques contra la Franja de Gaza y evacuar por la fuerza a sus residentes.