Segunda vez en la misma semana que el Real Madrid se queda a cero. Esta vez no fue en Anfield, sino en Vallecas y el rival, claro, no fue el Liverpool sino el Rayo (0-0) que le hizo una buena oposición para que no se llevara los tres puntos del barrio, cerrara una semana muy negra y se fuera al parón con dudas. Muchas dudas.
Los de Xabi Alonso volvieron a mostrar una versión muy pobre en cuanto a juego y demostraron que justo cuando parecían estar despegando tras el Clásico, han vuelto a caer confirmando lo que ya se sabía: que esto es muy largo.
Como pasa siempre en Vallecas, el partido comenzó con una tensión evidente con el balón y la sensación de que este no se terminaba de pegar bien al pie en cada control. Por eso, la salida desde atrás del Real Madrid siempre tuvo como solución los ‘patadones’ de Courtois hacia la banda de Valverde, que repetía en el lateral derecho junto a Asencio, la otra novedad, como central.
Poco a poco, el conjunto de Xabi Alonso fue cogiendo la temperatura de combustión y, con un disparo a portería, Arda Güler probó a Batalla que despejó sin problemas. El Rayo, por su parte, también lo intentaba por las bandas, sobre todo la de Ratiu que tuvo un par de internadas para tratar de sorprender a Courtois, aunque sin éxito. La nota negativa para el equipo local la puso Pedro Díaz que se tuvo que retirar antes de tiempo por un duro golpe en la rodilla. Salió Pacha Espino.
Así las cosas, el tiempo fue pasando hasta que la ocasión más clara de la primera parte la desarticuló de nuevo Batalla con un paradón a Vinicius. El brasileño fue de los más activo en el ataque madridista ya que Mbappé, aislado en la posición de ‘9’, no conseguía tener un balón cómodo al espacio. Fue ya, según el partido se fue encaminando hacia el descanso cuando se detuvo un poco en cuanto a ritmo. Ni Güler ni Unai López, los jugones de cada equipo, conseguían manejar a los suyos con pases de rotura y eso lo notaron hasta los aficionados de Vallecas que, desde la grada, pedían un poco más de acción.
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