Desde el asalto al Capitolio, Twitter sigue deshaciéndose de todas las cuentas a las que el mandatario tiene acceso, alegando incumplimiento de sus normas. El presidente (Donald Trump) saliente culpa a la plataforma de violar su derecho a la libertad de expresión.
Desde que Trump accedió a la presidencia, Twitter se convirtió en su altavoz más potente, a través del cual el mandatario lanzaba andanadas de controvertidas declaraciones sobre todo tipo de temas. Sin embargo, la relación entre el mandatario y la Administración de Twitter nunca fue sencilla.
Durante estos años, Twitter (y también Facebook) se han enfrentado al dilema de si el presidente debe ser tratado como un usuario ordinario, obligado a acatar las reglas comunes, o si su cargo le otorga automáticamente el privilegio de expresar sus pensamientos abiertamente, incluso si contradicen las directrices de la red social.
A menos de dos semanas de la toma de posesión de Joe Biden, que acusó a Trump de incitar a la violencia de sus partidarios, que el miércoles irrumpieron en el Capitolio, la plataforma finalmente ha decidido poner punto final a este enfrentamiento y ha comenzado a bloquear activamente las cuentas de Trump y de su asesores. Repasemos los momentos clave de los últimos días:
Primero Twitter bloqueó la posibilidad de retuitear y de dejar respuestas bajo un video publicado por de Trump en el que instaba a sus seguidores a cesar las protestas en las inmediaciones del Capitolio. La plataforma justificó su medida por “el riesgo de violencia”, ya que Trump volvió a tildar las elecciones de fraudulentas.
Luego, debido a “repetidas y graves violaciones” de su política de Integridad Cívica, la red social suspendió durante 12 horas la página personal de Trump, @realDonaldTrump, y advirtió que si el mandatario continuaba infringiendo las reglas de la compañía, su cuenta sería suspendida de forma irrevocable.
El siguiente paso dado por la red fue el bloqueo de las páginas del exconsejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, y la abogada Sidney Powell, acusados de promover el contenido del movimiento conspirativo QAnon. Además, la plataforma declaró que a partir de ahora empezará suspenderá con carácter permanente a todos los usuarios que se dedican a compartir el contenido de QAnon.
Después, Twitter pasó del dicho al hecho y, “tras una revisión detallada de los recientes tuits” del mandatario, bloqueó @realDonaldTrump de forma permanente “debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia”.
Poco después, el presidente respondió a la suspensión definitiva de su perfil personal haciendo uso de la cuenta gubernamental @POTUS, las publicaciones del sitio fueron eliminadas poco después.
Tras el bloqueo de su cuenta personal, el presidente saliente comenzó a tuitear a través del perfil de su campaña, @TeamTrump, pero este también resulto suspendido invariablemente por incumplir las reglas de Twitter.
Google eliminó Parler, la red social conservadora usada ampliamente por los partidarios de Trump, de su Play Store, afirmando que la plataforma permite publicaciones que “inciten a la violencia“.