Retos de Pedro Castillo: crisis institucional y la grave crisis económica

Pedro Castillo durante un debate en Arequipa, Perú, el 30 de mayo de 2021. Sebastian Castaneda / Reuters Tras una dilatada guerra electora

Nuria López

Tras una dilatada guerra electoral, Pedro Castillo asumirá la Presidencia de Perú el próximo miércoles, 28 de julio. Su mandato de cinco años tiene por delante duros retos que afrontar, entre los que destacan la resolución de una difícil situación institucional y lidiar con la grave crisis económica que ha traído la pandemia de coronavirus.

El tercer país más extenso de América del Sur, tan solo por detrás de Brasil y Argentina, y el cuarto más poblado, con algo más de 33 millones de habitantes, espera recuperar su credibilidad internacional.

La lucha contra el estigma de la ‘ilegitimidad’

Desde que se conocieron los resultados de las elecciones presidenciales que se celebraron en segunda vuelta, el pasado 6 de junio, y que han terminado con la proclamación de Castillo como presidente, la oposición no ha parado de lanzar acusaciones de fraude electoral y de calificar al nuevo mandatario como ilegítimo.

Estas denuncias fueron proclamadas principalmente por su rival Keiko Fujimori, la hija del expresidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000), quien actualmente cumple prisión por crímenes de lesa humanidad, entre otros delitos, cometidos durante su mandato.

Keiko Fujimori finalmente reconoció los resultados, aunque sigue manteniendo, sin pruebas, que se le robaron miles de votos.

Además, otros sectores de la derecha más radicales, como el representado por Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, también mantienen el discurso de un “presidente ilegítimo”, siguiendo la senda de la ultraderecha en países como EE.UU. o España, tras sus derrotas electorales.

Así, a pesar de la tela de aliados tejida durante la campaña con fuerzas más moderadas, es probable que Castillo se enfrentará a peticiones de destitución, siempre bajo la bandera de un supuesto fraude electoral que no se ha podido demostrar.

La pandemia en el centro de la actividad política

Lo que es seguro es que la gestión de la pandemia de coronavirus va a marcar los primeros compases de este nuevo mandato. Perú se ha convertido en el país con mayor tasa de mortalidad por el SARS-Cov-2 del mundo (en países de más de un millón de habitantes), después de que en junio realizase una revisión de datos que le llevó a incorporar 115.000 fallecidos a su estadística oficial.

Desde el inicio de la pandemia el país andino ha registrado más de 195.000 muertes por covid-19 (610,34 por cada 100.000 habitantes) y casi 2.100.000 positivos (6.547,34 por cada 100.000 habitantes). Actualmente, en la última semana sus tasas de contagios y fallecimientos están descendiendo sensiblemente, registrándose un baja de ambas variables, cercana al 70 % con respecto a los anteriores siete días.