La situación de riesgo que atraviesan los niños que viven en la zona sur del Líbano debido a la ofensiva de Israel fue advertida por la organización Save the Children, que realizó una publicación en la que detalló que entre los centenares muertos en los ataques, al menos 21 eran menores.
Por eso, aseguró que más de 345.000 niños que viven cerca de la zona fronteriza con sus familias están en situación de riesgo. Para las autoridades locales, la cifra de víctimas es aún mayor.
“Nuestra peor pesadilla se está volviendo realidad”, advirtió Jennifer Moorehead, directora de la organización en el Líbano, donde se produce un éxodo masivo de familias desde el sur, en un intento de alejarse de la zona más conflictiva.

Expresó además que “los niños del Líbano han sentido la ansiedad abrumadora de una guerra que se avecina desde el pasado octubre y en los últimos días sus vidas han dado un vuelco, con barrios densamente poblados bombardeados”.
“Es el día más mortífero desde el pasado octubre”, agrega el texto publicado este lunes.
“Estamos viendo ataques en docenas de ciudades, familias tratando de huir con desesperación con lo que puedan llevar, niños llorando, aterrados por el sonido de los drones y los aviones de combate sobre sus cabezas”, describió Moorehead, quien añadió que los niños se alarman ante cada sonido fuerte. “Parece que el peligro está en todas partes y que nunca pueden estar a salvo”, continuó.

Por otra parte, la directora de Save the Children en el Líbano advirtió que las escuelas de todo el país permanecerían cerradas, lo que afecta a 1,5 millón de niños, ya que muchos de los establecimientos están siendo utilizados como refugios temporales.
Además, recordó que los niños que habitan en el sur del país han vivido bajo el temor de la guerra durante años. “Cualquier escalada de las hostilidades significará una inaceptable pérdida de vidas. Como siempre, los niños serán los más afectados“, dijo, por lo que instó a las parte a “respetar el derecho internacional humanitario” y a desacelerar esta crisis de manera inmediata.
“Todas las partes deben proteger a los civiles y centrarse en los esfuerzos diplomáticos para lograr una paz duradera para todas las comunidades de la región”, concluyó Moorehead.