Tras una misa y el grito: ¡Viva Santo Domingo de Guzmán!, antes las siete de la mañana, el patrono de los managuas, inició su retorno a la Iglesia de Las Sierritas, luego de permanecer diez días en la capital.

Cientos de promesantes, devotos y feligreses, al ritmo de la música de chicheros, comenzaron a acompañar a la imagen de “Minguito”. Entre gritos, bailes y una algarabía extrema, abandonó la iglesia para emprender su recorrido de retorno.

A eso de las ocho de la mañana, la diminuta imagen junto a miles de personas, llegó a El Gancho de Camino en el Mercado Oriental, donde fue bajado del tradicional barco y recibido entre música de filarmónicos, bailes y la algarabía de miles de promesantes.

Como todos los años, las autoridades municipales recibieron a Santo Domingo y se lo entregaron al pueblo de Managua.

Desde ese punto, inició el momento donde Santo Domingo, continúa el recorrido de retorno hacia la iglesia de Las Sierritas de Managua en hombros de sus cargadores.

La Alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, exaltó la alta devoción del pueblo que ha sido acompañada por la Policía, bomberos y Cruz Blanca que garantizan seguridad, tranquilidad y que cada promesante cumpla su promesa.

De esta forma, Santo Domingo de Guzmán retornó a su trono culminando un año más de las tradicionales fiestas patronales de los capitalinos, los cuales caminaron con fervor durante los 10 kilómetros que separan la iglesia de Managua de su templo en Las Sierritas.

Durante diez  días, familias de distintos barrios de la capital visitaron la imagen para venerarla, agradecer favores recibidos y cumplir sus promesas.

Los participantes de esta festividad destacaron el orden y la seguridad durante toda la jornada, que se garantizó mediante el esfuerzo interinstitucional de la Policía Nacional, Bomberos Unidos de Nicaragua, Cruz Blanca, Ministerio de Salud y la Alcaldía de Managua.