Miembros de la cámara alta del Congreso de Estados Unidos, rechazan la designación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo, sin realizar una consulta formal y revisión por parte del Congreso.
En ese sentido, se expresaron recientemente los senadores demócratas estadounidenses Amy Klobuchar y Tina Smith de Minesota, Patrick Leahy de Vermont, Ron Wyden y Jeff Merkley de Oregon, Chris Van Hollen de Maryland, Jack Reed de Rhode Island, Sherrod Brown de Ohio y Martin Heinrich de New Mexico.
Estas autoridades enviaron una carta al secretario de Estado, Michael Pompeo, en la que expresaron su preocupación por dicho proceso, y pidiendo al jefe de la diplomacia norteamericana que se comprometa a realizar una revisión formal antes de ubicar en esa categoría a cualquier nación.
“En los últimos días de la administración, los esfuerzos por politizar decisiones importantes relativas a nuestra seguridad nacional son inaceptables y amenazan con dañar futuros esfuerzos diplomáticos hacia Cuba, y sentar un precedente dañino para nuevas designaciones”, indicaron los senadores en la carta.
Según líderes políticos y estudiosos del tema, esta sanción injustificada tiene como fin complicar cualquier esfuerzo del mandatario electo, Joe Biden, para reanudar el deshielo iniciado por Barack Obama (2009-2017) en los nexos con La Habana.
Cuba fue incluida inicialmente en este listado unilateral en 1982, bajo la administración de Ronald Reagan (1981-1989).
El Departamento de Estado eliminó a la isla de dicha relación en 2015, luego que Washington y La Habana anunciaran el 17 de diciembre de 2014 el comienzo de un proceso de normalización de las relaciones bilaterales.