La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció este martes luego del tiroteo que ocurrió la víspera en las Pirámides de Teotihuacán y que provocó una conmoción porque nunca antes se había registrado un episodio de este tipo en las zonas arqueológicas del país.
“Todos sabemos que no habíamos presenciado algo así en México, es la primera vez que ocurre. Esta persona, por todo lo que indican las autoridades ministeriales, tenía rasgos de problemas psicológicos y estaba influenciado por episodios que habían ocurrido en el exterior”, explicó la mandataria en una conferencia de prensa en la que precisó que no se trató de un hecho de delincuencia.
“No hay que especular, lo más importante es la información a partir de la investigación rigurosa de las fiscalías”, añadió al descartar las versiones de que podría tratarse de un acto de desestabilización contra su Gobierno.
Pide la presidenta Claudia Sheinbaum no especular sobre el episodio de violencia en la zona arqueológica de Teotihuacán. Descarta que haya estado involucrada la delincuencia e indica que el agresor tenía problemas psicológicos y estaba influenciado por actos en el exterior. pic.twitter.com/idW414rlH6
— JorgeArmandoRocha (@JorgeArmandoR_) April 21, 2026
Sheinbaum también señaló que hasta ahora no existían arcos de seguridad en los sitios arqueológicos porque no eran necesarios, puesto que no habían ocurrido episodios de violencia, pero a partir de esta tragedia se reforzará la revisión y la seguridad de los millones de visitantes nacionales y extranjeros que cada año acuden a estos lugares.
¿Qué pasó?
El lunes, un hombre llamado Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, se subió a la pirámide del Sol y comenzó a disparar de manera indiscriminada contra los turistas que visitaban la zona arqueológica. Posteriormente, el tirador se suicidó al verse acorralado por elementos de la Guardia Nacional.
Durante el tiroteo falleció una turista canadiense, mientras que otras 13 personas resultaron heridas y fueron trasladadas a un hospital. Entre los afectados hay ciudadanos originarios de Rusia, EE.UU., Colombia y Brasil. Hasta este martes siete permanecían internados, pero ya todos estaban fuera de peligro.