La Oficina de Policía Criminal de Lituania decomisó 800 kilos de cocaína que venían ocultos en chatarra y en equipos de aire acondicionado cargados en contenedores desde puertos de Panamá y Costa Rica.
El decomiso, informado el 3 de abril, se realizó en el puerto de Klaipėda, ubicado a unos 306 kilómetros al suroeste de la capital, Vilna. Debido al operativo, agentes policiales, junto con fiscales de la Fiscalía General, detuvieron a 13 personas.
Los oficiales mostraron, a través de un video, cómo hallaron la droga, escondida dentro de las estructuras. Incluso utilizaron equipo de soldadura para retirar las piezas y localizar los paquetes, que tenían logotipos de las marcas Apple y Chanel.
El Ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora indicó que la Policía de Control de Drogas (PCD) investiga el caso con el objetivo de determinar el punto exacto en que se produjo la contaminación de la carga. Añadió que, de forma paralela, se activó una investigación a nivel internacional.
La información proporcionada por las autoridades lituanas señala que los cargamentos estarían llegando inicialmente a puertos de Alemania y Bélgica. De hecho, al menos 200 kilos de cocaína fueron decomisados en un puerto alemán antes de que llegaran a Lituania.
La mayoría de los contenedores con droga decomisados en Europa procedentes de Costa Rica salieron de APM Terminals, en Moín, y fueron detenidos en España, Bélgica, Alemania, Países Bajos y Gran Bretaña.
A inicios de febrero, trascendió que las autoridades policiales de Hong Kong decomisaron un cargamento de 30 kilos de cocaína oculto en un contenedor procedente de Costa Rica, en el que se declararon como carga lícita más de 300 piezas de madera.
Según la legislación de ese país, a los detenidos se les investigará por el delito de tráfico organizado de drogas y la pena máxima sería de 18 años de cárcel.