Un hombre de 67 años se convirtió en el primer paciente del mundo en recibir un trasplante de riñón porcino antes de ser trasplantado con uno humano, informa Daily Mail.
Tim Andrews, residente del estado de New Hampshire (EEUU), padecía una enfermedad renal grave derivada de la diabetes. Durante dos años se sometió tres veces por semana a hemodiálisis, sesiones de seis horas que le provocaban un deterioro progresivo. Perdió movilidad, sufrió debilidad constante y un infarto. “Sabía que iba a morir“, confesó.
En su búsqueda de alternativas, Andrews encontró un artículo sobre Richard Slayman, un paciente de Boston de 62 años que en 2024 recibió un riñón de cerdo modificado genéticamente para tratar una insuficiencia renal terminal. Slayman sobrevivió dos meses antes de fallecer por un infarto repentino.
El primer trasplante
Antes de la cirugía, Andrews debió recuperarse durante varios meses para fortalecer su organismo. En enero de 2025, se sometió a un procedimiento de tres horas en el que le extirparon los riñones enfermos y recibió un riñón de cerdo. Pasó una semana hospitalizado y fue dado de alta con 51 medicamentos para evitar que su sistema inmunológico rechazara el órgano porcino.

Inicialmente la evolución fue favorable. Sin embargo, con el tiempo su condición empeoró gradualmente y comenzó a sufrir fiebre, dolor de cabeza y náuseas, todos estos síntomas de rechazo del órgano. A pesar de las complicaciones, el riñón de cerdo funcionó durante 271 días, uno de los períodos más prolongados registrados para este tipo de procedimientos.
Cuando el riñón porcino fue retirado, el paciente volvió a depender de la diálisis. Sabía que, en etapas avanzadas de la enfermedad renal, la esperanza de vida se reduce a meses.
El segundo trasplante
Los riñones son esenciales para filtrar toxinas y regular minerales en la sangre. Sin ellos, los desechos y el potasio se acumulan en el torrente sanguíneo y dañan los pulmones y el corazón.

En enero de 2026, Andrews recibió la noticia de que había un donante humano compatible, fallecido. La cirugía fue exitosa y recibió el alta pocos días después. Actualmente se recupera y continúa con medicación inmunosupresora, aunque debe vigilar sus niveles de azúcar, ya que estos fármacos pueden aumentar el riesgo de resistencia a la insulina.
Andrews considera que los trasplantes de órganos de animales podrían ser una solución temporal para quienes llevan años esperando un riñón humano.
