El saldo por el devastador deslave ocurrido la semana pasada en Nepal, en la frontera con China, aumentó a 1.050 muertos y 3.916 desaparecidos, según un balance provisional difundido este martes por la autoridad nepalí de gestión de situaciones de emergencia.

Los medios estatales chinos informaron por su parte de 16 muertos y 546 desaparecidos en el lado tibetano, lo que eleva el total provisional de víctimas de la catástrofe a 1.066 muertos y 4.562 desaparecidos.

La tragedia comenzó el 26 de agosto, cuando un derrumbe o avalancha de hielo y rocas en lo alto del Himalaya cerca de la frontera con el Tíbet (China) desencadenó inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra de gran magnitud, arrasando pueblos y aldeas a su paso.