El actor estadounidense Sylvester Stallone reveló que la búsqueda de un físico cada vez más musculoso para interpretar a los icónicos personajes de las franquicias de ‘Rocky’ y ‘Rambo’ derivó en una obsesión que afectó a su alimentación y a su salud.

En una entrevista con The New York Times, el actor de 80 años confesó que desarrolló bulimia durante la preparación física para encarnar estos personajes, cuando convirtió su cuerpo en una parte central de su identidad profesional. 

Stallone explicó que al principio veía el físico de Rocky Balboa como el de un hombre de apariencia normal, pero que quiso hacerlo progresivamente más musculoso, mientras que a Rambo quiso procurarle una apariencia más atlética y animal. “Diseña tu cuerpo como un jaguar, un gato”, recordó haber pensado.

La obsesión alcanzó su punto máximo durante el rodaje de ‘Rocky III’ (1982), cuando dijo haber reducido su grasa corporal al 2,6 %. “Llegó al punto en que me volví bulímico”, reconoció Stallone, precisando que no podía mantener la comida o que no quería hacerlo, porque estaba obsesionado con conservar ese nivel de condición física.

El actor también admitió haber utilizado esteroides durante ese período, ya que —señala— mantener ese físico durante meses de entrenamiento intenso y una dieta restrictiva no era posible sin sustancias. “Dios mío, tienes que hacerlo”, respondió al ser interpelado directamente sobre el uso de esteroides.

Stallone reconoció que esa exigencia física tuvo consecuencias a largo plazo: ha pasado por nueve operaciones de espalda, dos de hombro y tres fusiones cervicales. A sus 80 años, aún intenta mantenerse en forma, pero admite que el costo ha sido elevado: “He abusado de mi cuerpo”.