Las autoridades de Estados Unidos necesitarían garantías de que la tecnología secreta de producción y uso en combate de los sistemas de defensa antiaérea Patriot no sea robada ni entregada a Rusia antes de su eventual transferencia a Ucrania, reportó The Telegraph. Una fuente cercana al presidente Donald Trump dijo al medio que su administración toma en cuenta el historial del régimen de Kiev con armas donadas por sus aliados que terminaron en el mercado negro europeo.

Permitir que los ucranianos produzcan sus propios antimisiles implicaría transferirles no solo el ‘hardware’, sino también los planos, la programación y la experiencia necesarios para ensamblar la compleja arma. Además, los funcionarios deberían tener constancia de todas las fábricas, los empleados y subcontratistas ucranianos que tendrán acceso a la tecnología. Desde el Gobierno británico, una persona familiarizada con la toma de decisiones en EE.UU señaló este conjunto de consideraciones como los principales motivos del retraso de la entrega.

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Se trata de un temor que Trump y sus asesores parecen compartir en privado, al igual que la compañía Boeing como el fabricante clave que, a su vez, destaca el radar colocado debajo del carenado del antimisil PAC-3 y también los radares terrestres como componentes especialmente vulnerables del diseño tecnológico, destaca el periódico.

El retirado capitán general del Ejército estadounidense Phil Breedlove, que durante varios años dirigió el Mando Europeo de EE.UU y se desempeñó como comandante supremo de la OTAN en Europa, confirmó que “el historial de la cesión de ciertas tecnologías preocupa a la Administración”. “Creo que existe el temor de que, si entregamos esta tecnología a Ucrania, de alguna manera llegue a Rusia”, manifestó. 

En junio pasado, un alto ejecutivo de Lockheed Martin, otra empresa estadounidense involucrada en la producción del mismo sistema, admitió que no puede garantizar a sus aliados internacionales cuándo recibirán los misiles interceptores PAC-3 para las respectivas lanzaderas, pese a haber acordado triplicar su producción.

Desde el año 2022, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, no ha dejado de suplicar a sus declarados aliados más misiles para los sistemas Patriot para emplearlos en medio del conflicto con Rusia. A inicios de este mes, elevó su obsesión por este sistema de armas y ordenó buscarlos en todo el mundo a sus diplomáticos.