«Terrorismo económico»: Venezuela rechaza renovación de orden ejecutiva de EE.UU

Venezuela expresó «enérgicamente» su rechazo a la renovación de la orden ejecutiva de EE.UU. contra el país suramericano, un decreto vigente desde hace nueve años.

De acuerdo con un comunicado, publicado por el canciller de Venezuela, Yván Gil, esa orden ejecutiva se ha utilizado desde 2015 «para justificar una sostenida campaña de agresión contra el pueblo venezolano, violando toda norma del derecho internacional, constituyéndose en un caso de castigo colectivo«.

Caracas se refiere así a que este decreto ha servido a Washington como argumento para aplicar una batería de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela.

«Habiendo tenido la oportunidad de corregir errores e injusticias del pasado que incluso han afectado sus propios intereses, la Casa Blanca opta por continuar aplicando su terrorismo económico a través de sus más de 930 medidas contra nuestro país«, se agrega en el texto.

No obstante, ante ello, Venezuela manifiesta que su pueblo «no se ha doblegado ante estas agresiones ni lo hará jamás«.

«Su moral, su conciencia y su constancia son la base sólida sobre la cual continúa construyendo victorias. No importa lo que haga EE.UU, Venezuela es un país decidido a ser libre y prevalecerá«, se enfatiza en el documento.

«Rehén de sus propias políticas»

En el comunicado, se indica que «EE.UU es hoy rehén de sus propias políticas de agresión«. Ejemplo de ello, se menciona la «crisis migratoria» que, dice Caracas, «no es sino consecuencia directa e inmediata de sus medidas coercitivas y bloqueos«.

El documento continúa señalando que se trata de una acción «innecesaria, absurda y hostil» que solo demuestra que «el liderazgo decadente de los EE.UU no está en capacidad de diseñar una política exterior coherente que no se base en la coerción, el chantaje o el irrespeto».

Para Venezuela, «no se puede esperar otra cosa de un gobierno que normaliza y banaliza el genocidio contra el pueblo palestino o que se muestra indiferente ante la pérdida progresiva de los derechos civiles de sus minorías«.