Ocho organizaciones criminales serán clasificadas como “terroristas” por parte del Gobierno de EEUU, en línea con la política del presidente Donald Trump de arreciar su ofensiva contra grupos delictivos.
Se trata del Tren de Aragua, Mara Salvatrucha (MS-13), Cártel de Sinaloa, Cártel de Jalisco Nueva Generación, Cárteles Unidos, el Cártel del Noreste, Cártel del Golfo y La Nueva Familia Michoacana.
La medida fue aplicada por el Departamento de Estado, conforme a una publicación oficial en el Registro Federal, que las considera como “organizaciones terroristas extranjeras”.
Según el documento, “existe una base fáctica suficiente” para encontrar que esos grupos criminales cumplen con los establecido en la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, donde se explica el alcance de la “designación de organizaciones terroristas extranjeras”. Los expedientes administrativos habrían sido consultados por el procurador general y el secretario del Tesoro, que dieron luz verde a la decisión.
Esta determinación se tomó en atención a la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 20 de enero, que busca mayor presión contra estos grupos criminales. Washington argumenta que son una “amenaza” para su seguridad nacional.
En principio, la controvertida medida permitiría la imposición de sanciones unilaterales a personas o entidades supuestamente relacionadas con esos cárteles. Sin embargo, el mayor temor para los gobiernos latinoamericanos es que esa designación dé pie a que EEUU decida ejercer operaciones en sus territorios o imponer medidas coercitivas a funcionarios gubernamentales que sean vinculados, sin pruebas, a esas organizaciones criminales.
“Ley de Enemigos Extranjeros”
Inmediatamente después de que Trump asumió el poder, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que informó que comenzaría el proceso para designar a los cárteles, así como al Tren de Aragua, como organizaciones terroristas extranjeras y “utilizará la Ley de Enemigos Extranjeros para eliminarlos”.