Drogas. Ese será el tema que el presidente estadounidense, Donald Trump, planea abordar este martes en la reunión bilateral que sostendrá con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en la Casa Blanca.
“Viene de visita. Hablaremos de drogas porque de su país sale una cantidad enorme de drogas. Y estoy deseando verlo. Tendremos una buena reunión”, declaró el político republicano, a propósito de una pregunta de la prensa sobre sus expectativas acerca del encuentro.
Afirmó asimismo que la actitud de Petro hacia Washington ha cambiado, particularmente tras la agresión militar de EE.UU. contra Venezuela del pasado 3 de enero. Entonces, el líder colombiano criticó el proceder del país norteamericano, en semejanza de lo que había hecho en otras ocasiones a propósito de otros asuntos medulares como la política antidrogas de Washington en América Latina o los incesantes bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza, a los que ha calificado de “genocidio”.
“Ha sido muy amable durante el último mes o dos. Ciertamente, antes era crítico. Pero de alguna manera, después de la operación en Venezuela, se volvió muy amable. Cambió mucho de actitud. Así que sí: tengo muchas ganas de verlo”, refirió Trump.
Rispideces
El encuentro bilateral ha sido planteado tanto por Washington como por Bogotá en términos de una oportunidad para limar asperezas y recomponer los nexos bilaterales, deteriorados tras meses de señalamientos cruzados entre los líderes, la descertificación del país suramericano en la lucha contra el narcotráfico, el retiro de la visa estadounidense y la imposición de sanciones al dignatario colombiano, y agrias críticas de este último a los bombardeos estadounidenses contra pequeñas embarcaciones en las aguas hemisféricas, tachadas sin evidencia de “narcolanchas”.
En el punto más álgido, Trump tildó sin pruebas a su homólogo de ser un cabecilla del trasiego internacional de drogas, mientras que Petro acusó a EE.UU. de recurrir a una falsificación comparable con las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak, para atacar militarmente a Venezuela, deponer a su Gobierno y apoderarse así de su petróleo.
Asimismo, el mandatario colombiano instó a la región a “emanciparse” de la órbita estadounidense tras los bombardeos estadounidenses sobre la Gran Caracas del pasado 3 de enero. A ello siguieron amenazas de Trump de emprender una operación similar en Colombia.
Sin embargo, las aguas bajaron cuatro días más tarde, cuando se produjo el primer intercambio telefónico entre ambos y se anunció la visita oficial de Petro a Washington.
Tomado de Actualidad RT